¿Se leen la RAE quienes trabajan con la lengua?

Me siento estresado al leer algo que denominaré fallos sincrónicos: que no respetan la normativa del momento en que fue publicado. Una cosa es que la edición original sea tan antigua que se decida respetar las reglas de aquel entonces incluso en posteriores ediciones; otra, que al que escribe ni le dé por revisar las nuevas normas.


Por ejemplo, en el primer libro de Crepúsculo, traducido en 2006 por José Miguel Pallarés (edición de 2008 por Santillana) del original de Stephenie Meyer, incluye el “sólo” (con tilde) siempre que es adverbio: a falta de revisión, parece que esto en la nueva Ortografía publicada en noviembre de 2010 no se condena; es decir, cuando solo puede ser sustituido por solamente lleva tilde en esa obra (al menos en la edición de bolsillo que tengo).


El Diccionario panhispánico de dudas en 2005, un año antes de la salida de la traducción de la que hablo y por lo que considero que es la normativa que se tuvo que tener en cuenta antes de lanzar el texto al mercado, expuso que “se utilizará obligatoriamente la tilde en el uso adverbial para evitar ambigüedades” y que al ser “llana terminada en vocal (...) no debe llevar tilde”; sin embargo, esta traducción hace caso omiso de la premisa de la ambigüedad. Ver sólo/solo en el Panhispánico de dudas.


No digo que la culpa sea del traductor, pues muchas veces los correctores o la misma editorial hacen modificaciones innecesarias por error, desconocimiento o falta de reciclaje. También entiendo que cada autor quiera hacer el uso de la lengua como le apetezca y que algunas cosas que incluye la RAE acarrean confusión.


El que tiene boca se equivoca y yo no soy perfecto, pero cada vez que encuentro un error ortográfico me molesto; pregunten a mis amigos y compañeros de clase si cada vez que una palabra no está tildada no la leo como se leería si estuviese bien escrita. Hoy en día, quienes trabajen con la lengua, no creo que tengan excusas económicas válidas para no estar al día con la normativa ortográfica gracias a que este diccionario normativo está disponible gratuitamente en la red (www.rae.es). Así que, por favor, si es usted profesional y nunca le hecha un vistazo, considérelo (aunque así no tendría ideas para escribir aquí).


Posdata: no cito ningún ejemplo del libro porque la “publicación no puede ser reproducida (...) ni en parte (...) sin el permiso previo por escrito de la editorial”.