En la sombra


Siempre he tenido el sueño de ser director de cine. De hecho, entré originalmente en Filología Inglesa porque quería escribir mis propios guiones y dirigirlos en el extranjero —además de querer ver películas y series en versión original sin subtítulos—. Ese sueño lo he ido aparcando hasta que me han vuelto a abrir los ojos: me han recordado que hay que soñar a lo grande para llegar lejos.

En el primer año de carrera, el profesor de Teoría de la Literatura, explicando los tipos de narrador, recalcó lo interesante que sería una historia desde un punto de vista peculiar. No sé si antes o después, leí sobre un concurso de relato corto en la universidad. Tampoco recuerdo cómo, pero sé que la idea del punto de vista de En la sombra la tengo gracias a esa asignatura.

Recuerdo que, durante ese primer año, hice una lluvia de ideas sobre el relato corto pensando en ese narrador que pasó por mi cabeza (que no desvelo de momento, por si no lo han leído). No obstante, se quedó en idea y no fue hasta este año, cuarto y último de la licenciatura, que me atreví a redactarlo como mejor pude (y empezando prácticamente de cero porque había perdido el borrador), aplicando algunas herramientas que conocí en Filología. No sabría decir si fui motivado por la cuantía del premio —tras haber perdido recientemente mi empleo— o por mi afán de superación y deseo de escribir por fin algo, aunque fuera corto, y hacerlo público. Puede que todo en su conjunto me ayudara. 

El balance es muy positivo. Por un lado, me siento realizado por haber concluido algo que dejé a medias tres años atrás. Por otro, cada vez que alguien me dice que le gustó el relato, que veo que consigo un seguidor más en mi página de autor en Facebook o que simplemente hay una lectura más en Wattpad, siento que conseguí mi objetivo: captar la atención y entretener. 

Si a estas alturas aún no has leído En la sombra, te invito a hacerlo en Wattpad, ya que ahora comentaré alguno de sus entresijos: <http://www.wattpad.com/story/5312181-en-la-sombra>.


http://www.wattpad.com/story/5312181-en-la-sombra


Para empezar, cada vez que se me ocurría algo lo apuntaba en el móvil, agenda, post-it o cualquier otra cosa que tuviera a mano. Llevé un cuaderno a la biblioteca y me puse a trabajar en el relato antes de ponerme con las cosas de clase. Una de las cosas que hice, fue estudiar varios títulos que se me ocurrieron en mis despistes de estudiante. Uno de ellos fue Entre palmeras, que descarté en cuanto investigué que —ahora viene la sorpresa que debiste haber leído— los árboles que rodean al Obelisco eran laureles de indias que, según encontré en internet, son frecuentes en Canarias para dar sombra en parques. La investigación fue sencilla: hice una foto, se la enseñé a mi padre, amante de la flora, y confirmé lo que me dijo que era, navegando por la red. Al final, por la ambigüedad que ofrece el título y la relación directa con mi protagonista, decidí quedarme con el que ya saben.

Tras la opinión constructiva de unos diez amigos (a quienes no nombro porque no quiero olvidarme de ninguno) y la opinión estilística de a quien nombro como corrector en Wattpad —Gerardo Medina Vidal—, quedó el relato tal cual se puede leer ahora. Uno de mis objetivos era que no se supiera el punto de vista hasta el final, para que así fuera una historia que dé ganas de releer; por lo que me comentaron los primeros lectores, al principio pensaban que era yo..., luego un estudiante..., un profesor..., un árbol... En resumidas cuentas, conseguí lo que quería: ocultar la sorpresa (pese a que se puede leer alguna pista antes de que se etiquete al Obelisco casi al final del relato, como —por ejemplo— lo alto que es).

Lo entregó mi amiga Dara Martel un viernes (siendo el siguiente lunes la fecha máxima de entrega) y fui la décima persona en entregarlo, a primera hora de esa mañana. Una compañera de estudios —Miriam Ortega, a la que ayudé con los detalles administrativos sobre la entrega del relato— entregó su relato el siguiente lunes ¡y me contó que ya había 38 participantes con ella! De la esperanza de tener un 50% de probabilidad de conseguir uno de los 5 premios 3 días antes, pasé a poner los pies en el suelo. (Ninguno de los dos ganamos premio alguno).

Decidí, ganase o no, publicarlo y así animarme a empezar mi camino de escritor de una forma más formal que en este blog personal. Hice fotos, elegí fuentes tipográficas libres de derecho de autor, pregunté a todos los que habían leído el relato qué fuentes les gustaban —tanto para mi nombre como para el título del relato—, y mi amigo Edu Cabello diseñó la portada que ven.

Este es el comienzo de una de las cosas a las que me quiero dedicar en la vida porque me apasiona. Si como yo, se han dejado llevar por el miedo, por el qué dirán, y no se han puesto a trabajar o buscar información sobre sus sueños, les animo a hacerlo ahora y no conformarse con estar «en la sombra».

Gracias por leerme.