Eytan Fox



AVISO: en el siguiente texto se revelan escenas que estropean la sorpresa a quienes no hayan visto alguno de los medio y largometrajes que Eytan Fox filma en la primera década del siglo XXI. Si no ha visto las películas, recomiendo que lo haga en versión original (hebreo) subtitulada al español: gana mucho en calidad; y no lo digo porque de por sí ya deteste el doblaje, sino porque a las películas independientes se les dedica menos tiempo al ser menos comerciales.

Eytan Fox nace en Nueva York y a los dos años se muda a Israel, donde estudiará en la escuela de cine de Tel Aviv, servirá en el ejército y, de hecho, dedicará su primer mediometraje (Time off, 1990) a la identidad sexual en el último. A continuación se intentará aplicar la teoría del autor a este cineasta y se analizará una escena de cada uno de los tres primeros largometrajes de este director de cine judío: Yossi & Jagger (2002), Caminar sobre las aguas (2004) y La burbuja (Solos contra el mundo) (2006).

La llamada teoría del autor surge en los años 50, la proponen cineastas como François Truffaut o Jean-Luc Godard en la revista francesa Cahiers du cinéma. El concepto que ofrece esta teoría del autor es que el director es lo más importante de una película, pues es el responsable de su contenido final. Hay temáticas y estilos que se repiten a lo largo de la filmografía de Eytan Fox: dicha coherencia se relaciona con el sello que impregna en un filme el director, su autor. 

En primer lugar, Fox incluye en toda su obra artística la homosexualidad de distintas maneras. También, como cineasta israelí que es, autoretrata la cultura judía desde distintos puntos de vista (histórico como se verá en las referencias al nazismo en la segunda película; o en relación con Palestina en la tercera). Además, al igual que Ingmar Bergman, a Fox se lo podría caracterizar por el uso de los mismos actores en sus distintas cintas: por ejemplo, Yousef ‘Joe’ Sweid interpreta al árabe Rafik en la segunda película y a otro árabe en la tercera (Ashraf); Ohad Knoller interpreta a Yossi en la primera y en la reciente secuela Yossi (2012), además de a Noam en la tercera; y una situación parecida ocurre con actores como Lior Ashkenazi, que aparece en la segunda y en la de 2012.

Otra característica que se repite en toda la filmografía de Fox es el uso de la música. Con ella se unen los personajes bien sea para divertirse, por escapismo, o para mostrar sus sentimientos. Desde los primeros mediometrajes de Fox, la música une a los personajes; mezcla incluso culturas (como se verá en la escena de la segunda película), identidades sexuales y distintas religiones. Además de la música, en todo filme de Fox se destacan los diálogos naturales, rompiendo tabúes hablando sobre temas como la identidad sexual o el pasado judío.

2002
Yossi & Jagger narra el amor secreto entre dos oficiales israelíes: un comandante y un jefe del pelotón dan título a esta cinta de 2002. A mitad del minuto 37, Jagger toca la guitarra mientras Yossi revisa la operación militar atentamente; Jagger fantasea con su muerte (que llegará antes de finalizar el filme) y bromea cantando sobre sexo. Yossi se disculpa por no poder vivir su relación con normalidad, le dice que esto no es una puta peli americana y que la situación no va a cambiar pronto. En una escena anterior, Jagger hace un primer intento de salir del armario, cuando sus compañeros hablan de los maricas de Tel Aviv, envidiando la cantidad de sexo que ellos sí deben estar teniendo: le dicen a Jagger que si él lo fuera, lo harían con él.

Las situaciones descritas de Yossi & Jagger muestran la dificultad de ser gay, militar y vivir en Israel. Se menciona Tel Aviv, la segunda mayor ciudad de Israel, como la ciudad moderna que es, donde los protagonistas podrían ser felices, libres. En esta película, a diferencia de en su secuela (Yossi, 2012), se centran en la ocultación de la homosexualidad, mientras que en la de 2012 Yossi hará el esfuerzo de salir del armario diez años después.


2004
Caminar sobre las aguas narra la relación que acaba en amistad de un agente de inteligencia israelí, que finge ser guía turístico, con un alemán nieto de un criminal de guerra nazi. En una escena a 20 minutos de finalizar la película, Axel enseña a su familia alemana a bailar “ricuim”, un baile para israelíes que odia el mismo Eyal, el israelí. Posteriormente, Eyal tiene la oportunidad de matar a su abuelo, pero lo hará su propio nieto. La importancia de estas escenas es la desvinculación de la Alemania moderna con el nazismo y la apertura de mente del personaje israelí hacia un Israel moderno.


2006
La burbuja describe la difícil relación entre un árabe y un judío. A mitad de la película, el cuñado del árabe (Jihad) pilla a la pareja (Noam y Ashraf) besándose. El cuñado le pedirá a Ashraf que se case con su prima como chantaje, para no decir nada. En una escena posterior, la hermana considera a Ashraf muy moderno y quiere sonsacarle si está saliendo con alguien, incluso afirma aceptar que esté enamorado de una divorciada; pero al confesar su homosexualidad lo rechazará, incluso dejará de bailar con él en el baile de boda. Se puede deducir que el rechazo familiar provoca el sacrificio final de Ashraf.


En el cine de Eytan Fox no falta la polémica: Fox señala un punto de vista progresista y critica su propia etnia, mostrando simplemente los hechos, sin decantarse por un bando u otro. Es admirable la valentía que este cineasta tiene al mezclar temas como la homosexualidad y el conflicto árabe-israelí, rodando además en el mismo Israel. Si se tuviera que destacar un único aporte social en su cine, sería la intención de que se acepte la homosexualidad en cualquier cultura, independientemente de la fe de cada individuo.